viernes, 5 de mayo de 2017

Molletes de Antequera


Uno de los desayunos favoritos de los malagueños es sin lugar a dudas un buen mollete antequerano con su zurrapa de lomo en manteca o con un buen aceite de oliva virgen extra y un poquito de jamón ibérico.

Desde hace tiempo llevo intentado hacer en casa los molletes siguiendo muchas recetas que he encontrado tanto en libros como por internet. He probado recetas de todo tipo. Algunas le incluyen un poco de manteca de cerdo o aceite de oliva a la masa. Otras mezclan los tipos de harina incluyendo semolina, harina de centeno o espelta pero ninguna me convencía hasta que he podido contactar con un panadero malagueño de los de la "antigua usanza" que muy amablemente me ha dado su receta de los molletes.

Tengo que decir que han sido todo un éxito en mi casa. Tanto, que ya no faltan en el congelador para nuestros desayunos ya que si los congelas el mismo día que los haces se pueden descongelar según los necesitas y quedan perfectos como recién hechos.

Además de estar riquísimos con el sabor de antaño, la elaboración es muy básica y sencilla. Solo se necesita un poco de paciencia para los levados como es normal a la hora de hacer cualquier tipo de pan.

Desde aquí os animo a que los hagáis en casa y me contéis. Una vez que los probéis no vais a querer otros, os lo puedo asegurar!

Ingredientes:

1Kg de harina de fuerza
550 gr de agua (55%)
20 gr de sal (2%)
50 gramos de levadura prensada fresca

Comenzamos amasando la harina con el agua y la sal durante al menos 15 minutos para hacer una masa muy elástica. Yo utilizo la amasadora pero también los he hecho a mano alguna vez que otra.


Diluimos la levadura en un poco de agua templada y la incorporamos a la masa. Amasamos otros 10 minutos.


Colocamos la masa sobre una superficie enharinada y la dividimos en bolas. Con estas cantidades a mi me suelen salir unas 15 bolas.


Las colocamos sobre un paño con bastante harina y cubrimos con un poco de harina más y otro paño.


Dejamos reposar en un sitio cálido sin corrientes durante una hora hasta que doblen su tamaño.


Transcurrido ese tiempo aplastamos con las manos las bolas por ambos lados impregnándolas en harina y las colocamos sobre la bandeja del horno forrada de papel.

Cubrimos con un paño y dejamos reposar aproximadamente otra hora hasta que suban de nuevo.


Las metemos en el horno precalentado a 200º entre 12 y 14 minutos dependiendo de la potencia del horno y del tamaño de los molletes.


Tened en cuenta que los molletes deben quedar hechos pero no tostados, son blanquitos.


Ponemos sobre una rejilla a enfriar y a disfrutarlos!!!


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